“Lápiz sobre papel es la técnica preferente en esta muestra. La aparente simpleza de este procedimiento lleva años cautivándome. El grafito puede ser el segundo o tercer mineral más antiguo del Universo [El término grafito deriva del griego γράφειν (graphein) que significa ‘escribir’], y sabido es que el grafito se usa principalmente para crear la punta de los lápices.
En mi obra la escritura forma parte del principio de las piezas, como los bocetos, y en esta línea de trabajo he necesitado colocarme en la idea de origen. Hay siempre una intención clara de captar momentos, lugares, personas y cosas determinantes de un momento vital. El lápiz me ha permitido una especie de repaso o reseteo de la situación. He buscado en mi origen y he mirado el presente, cargado de salitre.
La exposición está dividida en dos bloques: hay unos dibujos que están extraídos del álbum familiar: abuelos, padres, tíos….y hay otros que están dibujados del natural y estos muestran personas, paisajes y lugares vividos, cotidianos y cercanos. Entre el origen, la lejanía y el presente está la búsqueda que late en estos dibujos.”
– Manolo Sierra
Manolo Sierra (Cádiz, 1973) es un pintor cuya trayectoria se desarrolla entre la escultura, la pintura y el grabado, consolidando una obra con gran coherencia formal y sensibilidad estética. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, se especializó en escultura, formación que completó en la Accademia di Belle Arti di Carrara, Italia. También adquirió una sólida base en técnicas clásicas del grabado durante cuatro años de estudio intensivo. Su interés por conocer otras culturas ha marcado profundamente su vida y su obra, llevándole a viajar y exponer internacionalmente en países como Alemania, Bélgica, Finlandia, Japón, Colombia, Guatemala, Emiratos Árabes Unidos y España. A lo largo de su carrera ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos premios del Salón de Otoño de Plasencia, la Fundación Vipren y el Premi de Pintura Jove de la Sala Parés, además de ser finalista en certámenes como el Premi Vila Casas y el Premio BMW de Pintura. Desde hace treinta años reside en Cataluña y trabaja en su estudio del Empordà.





