“Dona i Ocell” fue la última obra de grandes proporciones del polifacético artista Joan Miró. La obra fue inaugurada en 1983 sin la presencia de su autor debido a los graves problemas de salud que padecía, muriendo meses después de la inauguración a la edad de 90 años. Mujer y pájaro fue una de las primeras expresiones de arte público de la Ciudad Condal de la era democrática.
La obra representa una figura femenina coronada por un pájaro, evocando la conexión entre la tierra (la mujer) y el cielo (el pájaro). También se interpreta como una combinación de elementos masculinos y femeninos, con la figura femenina resaltada por una forma hueca que recuerda a los genitales femeninos y la estructura en sí misma con forma fálica, simbolizando lo masculino. Además, la escultura es vista como una obra que da la bienvenida a la ciudad de Barcelona, utilizando símbolos similares a los que se grababan en las puertas de las ciudades romanas para desear buena suerte a quienes llegaban.