El «mosaico Chillida» en Barcelona, conocido como el Mural G-333, es una obra abstracta del escultor Eduardo Chillida ubicada en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA). Representa la exploración del artista sobre el espacio, el volumen y la relación entre lo lleno y lo vacío, utilizando una técnica de dibujo con grafismos oscuros y delimitaciones cromáticas negras.
El mural, al igual que otras obras de Chillida, se centra en la abstracción geométrica y la exploración del espacio, utilizando el vacío como un elemento más de la composición.
Chillida juega con la modulación de espacios, creando un diálogo entre las áreas llenas y vacías, donde el vacío puede adquirir un significado simbólico.
El mural condensa el lenguaje escultórico de Chillida, caracterizado por la simplicidad y la eliminación de elementos superfluos.
La obra, aunque abstracta, se considera un homenaje a la ciudad de Barcelona, integrándose en el contexto urbano del MACBA.