El mural de Keith Haring «Todos Juntos Podemos Parar el Sida» en Barcelona, creado en 1989, simboliza la lucha contra el VIH/SIDA y el estigma asociado a la enfermedad. Keith Haring, quien fue diagnosticado con VIH en 1988, plasmó en la obra su preocupación por la epidemia y su deseo de concienciar a la población. El mural, con sus personajes típicos y elementos como jeringuillas, tijeras y un preservativo, representa la amenaza del virus y la necesidad de prevención. La frase «Todos Juntos Podemos Parar el Sida» refuerza el mensaje de unidad y acción colectiva para combatir la enfermedad.
El mural, originalmente ubicado en el Raval, fue calificado y reproducido cerca del MACBA debido a la reforma urbanística que obligó a su desaparición. La obra se convirtió en un símbolo de la ciudad y un testimonio del compromiso de Haring con la lucha contra el SIDA.